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Artesana Ette Ennaka utilizando huso para hilar. ©

British Council

El pueblo Ette Ennaka, ancestrales habitantes de la región del Magdalena fueron conocidos también como “Chimilas” en lo que se denominó la “Gran Nación Chimila”. Según fuentes historiográficas, abarcaba desde el río Frío y las estribaciones noroccidentales de la Sierra Nevada de Santa Marta hasta las inmediaciones de Mompox y la Ciénaga de Zapatosa, incluyendo algunas zonas de los ríos Magdalena, Cesar y Ariguaní.

Se estima que la “Gran Nación Chimila” estaba conformada por 24.000 personas en su momento de mayor apogeo, con el inicio de la Conquista y la Colonia fueron expulsados de sus territorios lo que redujo su número y mermó su sistema de gobierno propio.

El 63.9% de su población vive en el Resguardo Issa Oristunna y otros asentamientos como Ette Butteriya, Itti Takke y Nara Kajmanta, todos ubicados en el departamento del Magdalena en la región caribe. El programa “Sembrando Nuestros Saberes” trabaja en el Resguardo de Issa Oristunna ubicado en el municipio de Sabanas de San Ángel, y en el asentamiento de Nara Kajmanta, en las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta.

Lengua propia

El idioma del pueblo Ette Ennaka es el Ette Taara, que pertenece a la familia linguística Chibcha y actualmente es hablado por la gran mayoría de la población.

Número de habitantes

Según recientes cifras oficiales, actualmente se reconocen como Ette Ennaka 2.239 personas (según cifras del Censo Nacional de 2005), de las cuales 1.497 habitan en:

Ubicación Personas
Resguardo Issa Oristunna 1.301
Asentamiento Nara Kajmanta 196

Cosmovisión

Los Ette Ennaka se consideran hijos de Yaau a quien identifican como su padre protector, una poderosa entidad masculina con quien conversan en sueños, en visiones y a través del uso del tabaco, planta sagrada para este pueblo.  Reconocen en Numirinta el carácter femenino del universo, siendo la entidad que regenta vientos y aguas. Para ellos los sueños son sagrados y el mundo se encuentra en constante destrucción y regeneración. 

Así mismo, el pueblo Ette Ennaka maneja una serie de simbolismos determinados por su propia cosmovisión, entre los que destaca el color blanco, principal en sus tejidos y que representa el corazón y pensamiento de Yaau. La ijka, que es la bonga o la ceiba (árbol) y que representa la casa del maíz, es donde se encuentra almacenada la cosecha, siendo su estado un augurio positivo o negativo para el estado de las siembras.

¿Cuál es nuestro objetivo principal?

El objetivo fundamental del programa "Sembrando Nuestros Saberes" es promover estrategias participativas que fomenten la transmisión de los conocimientos tradicionales a las nuevas generaciones, posibilitando espacios de intercambio de saberes que revitalicen su relacionamiento con el territorio ancestral y los usos y costumbres vitales en su cosmovisión.

Actualmente en el programa se trabaja de manera colectiva 4 componentes que incluyen conocimientos tradicionales como la tejeduría, la talla en madera, la música y la medicina tradicional, recuperando técnicas e historias asociadas con las manifestaciones del Patrimonio Cultural que están en riesgo de desaparecer.