Next Generation: una investigación global del British Council centrada en los jóvenes

Los jóvenes siempre han estado en el centro de nuestra labor. Creemos y sabemos los jóvenes cumplen un papel activo en la transformación de sus propias circunstancias, que tienen agencia dentro de sus comunidades y sociedades, y que debemos apoyarlos en su deseo de cambiar y contribuir. Por eso es prioritario escucharlos, trabajar con ellos y crear evidencias sobre su experiencia en el mundo y sobre la forma en que las políticas y programas pueden ayudarles a participar activamente y bajo sus propios términos en la economía y la sociedad.

En 2016, el gobierno de Colombia firmó un acuerdo de paz histórico después de 52 años de violencia. Esta generación en Colombia ha crecido con inestabilidad y conflicto, y ahora puede ser la primera generación en conocer la paz. Este informe presenta los primeros hallazgos y una revisión de la literatura sobre lo que se sabe sobre los jóvenes en Colombia y las condiciones sociales en que viven. Next Generation amplifica su voz en este momento crítico para el pasado y el futuro de Colombia.

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¿Qué es Next Generation?

La investigación Next Generation examina las condiciones que ayudan a los jóvenes a convertirse en ciudadanos creativos, realizados y activos en sus países. Para hacerlo, analiza los puntos de vista de los jóvenes sobre:

  • educación, empleo, estilo de vida y sus esperanzas y temores por su país
  • su grado de compromiso internacional y opiniones sobre el mundo en general
  • los valores y creencias que afectan sus vidas.

El programa Next Generation es parte del compromiso del British Council para explorar la voz y la elección de los jóvenes. Su objetivo es comprender las actitudes y aspiraciones de los jóvenes, amplificar su voz y apoyar una mejor formulación de políticas para ellos.

Next Generation alrededor del mundo

Los informes se centran en los jóvenes de países que experimentan un período de cambios significativos y observan cómo este cambio afecta la visión de los jóvenes de sí mismos y su lugar en el mundo. También aseguran que las voces de los jóvenes sean escuchadas y sus intereses representados en las decisiones que tendrán implicaciones duraderas para sus vidas.

Lanzamos el primer informe de Next Generation sobre Pakistán en 2009 y, desde entonces, hemos publicado informes sobre varios países y actualmente continuamos investigando en otros más.

Next Generation en Colombia

En 2016, nuestro país firmó un Acuerdo de Paz que puso fin a 52 años de conflicto entre las fuerzas del Estado y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), lo que hace crítico, enfrentar las condiciones en las que se encuentra esta generación de jóvenes que nunca ha conocido un país sin violencia y, sin embargo, es la primera generación que tiene la oportunidad de vivir en tiempos de paz. Por este motivo, Colombia se vinculó en el 2017 a esta serie de investigaciones para examinar los retos y oportunidades a los que se enfrentan los jóvenes entre los 14 y 28 años en el marco del postconflicto.

La investigación fue liderada por la Universidad de los Andes, la Universidad del Rosario y un destacado grupo de trabajo integrado por importantes especialistas colombianos en los ámbitos académico, industrial, periodístico, mediático, de la sociedad civil y del sector público, que entienden la importancia de escuchar la opinión de los influenciadores, líderes y formadores del mañana.

Los informes publicados como parte de este proyecto servirán para educar y permitir que los creadores de opinión, las partes interesadas y, lo que es más importante, nuestros líderes políticos reconozcan el potencial que poseen los jóvenes colombianos.

Confianza y capital social

53% de los jóvenes se identifican principalmente como colombianos y 31% se identifican más con sus comunidades locales (etnia, barrio o vereda, religión o región). 82% expresan que prefieren ser colombianos que de otra nacionalidad y la mayoría declara gran orgullo por los logros deportivos, en la música, el arte y la literatura del país. 

Por otro lado, una baja proporción de jóvenes del país se siente poco orgulloso de tres asuntos que son muy relevantes para su propio bienestar: el sistema de seguridad social, el funcionamiento de la democracia y los logros económicos del país.  

Los jóvenes confían principalmente en su familia (87%) y sus amigos (46%), mientras que muy pocos expresan confiar en sus vecinos (23%), desconocidos (2%) y personas “diferentes” a ellos, tales como personas de otra región (11%), país (11%) o religión (8%).

En cuanto a las instituciones, los jóvenes confían en particular en los profesores (la opción señalada por 54% de los jóvenes), la iglesia católica (45%) y el ejército (42%) . Entre los grupos que menos confían se encuentran los medios de comunicación (20%), el gobierno del municipio o del departamento (17%), el gobierno nacional (15%),  los partidos políticos (9%) y los grupos armados al margen de la ley (7%). 

Encontramos gran heterogeneidad en la identidad y niveles de confianza a través de regiones y dependiendo del tamaño de la ciudad de residencia o su distancia a una ciudad grande. Por ejemplo, los que viven en zonas alejadas confían menos en sus profesores que los que viven en ciudades grandes (57% vs. 49%), mientras que sí confían más en la iglesia cristiana (62% vs. 25%) y el gobierno nacional (26% vs. 11%).

Participación política

Sobre la participación política, se confirma que los partidos políticos no convocan a los jóvenes. De una lista de 13 formas de agrupación diferentes que incluían a la iglesia, equipos deportivos o partidos políticos entre otros, la institución a la que los jóvenes menos pertenecen es los partidos políticos y a la que más pertenecen es la iglesia católica; la proporción de jóvenes que dice pertenecer a esta última es de alrededor ocho veces la de la primera. 

Sólo 4 de cada 10 jóvenes están interesados o muy interesados en eventos o sucesos políticos de la actualidad colombiana. Pero esto no significa que los jóvenes sean indiferentes frente a lo político: el 79% de los jóvenes creen que la participación ciudadana en la sociedad ayuda en la construcción de país. 

Al pedirles que escogieran las 3 características más importantes de los líderes políticos, los jóvenes escogieron las siguientes opciones: que el líder sea honesto y transparente (80%), que traiga ideas nuevas que no estén asociadas a fracasos anteriores (18%) y que estén de acuerdo con la separación Iglesia y Estado (22%).

La gran mayoría considera que se necesitan más jóvenes (81%) y mujeres (84%) en posiciones influyentes en los partidos políticos. De manera correspondiente, muy pocos jóvenes consideran que los partidos políticos tengan en cuenta las necesidades de los jóvenes en sus plataformas políticas (17%) o que sean buenos para comunicarse con los jóvenes (15%).

Este desencanto con la política se traduce en que una parte importante no contempla la posibilidad de ejercer el derecho a votar porque creen que hacerlo no va a cambiar nada.

Educación, trabajo y tiempo libre

Educación

Confirmando datos conocidos, es claro que el acceso a la educación es menor para los jóvenes más pobres y en zonas rurales. 

La diferencia en acceso entre jóvenes de distintos quintiles de bienestar socioeconómico es más marcada para los jóvenes mayores de edad. Mientras que 26% de los jóvenes de 18 a 28 años más pobres asisten a una institución educativa, el 59% de los ricos lo hacen. Estas brechas se amplían según la ubicación geográfica de los jóvenes: los que viven en ciudades lejanas (40%) tienen menor probabilidad de asistir a una institución educativa en comparación con aquellos de ciudades cercanas (48%) y grandes (58%). También se encuentran diferencias significativas de género: independientemente del lugar de residencia, la asistencia de los hombres a instituciones educativas de educación superior es más alta que la de las mujeres. 

Tan solo uno de cada cuatro jóvenes con edades entre 18 y 28 años reporta tener un título universitario.

Todo lo anterior contrasta con la importancia que dan los jóvenes a la educación. La gran mayoría de los jóvenes encuestados perciben que estudiar tiene algún valor (92.5% están en desacuerdo o totalmente en desacuerdo con la idea de que no hay razón para estudiar) y la gran mayoría (96%) está de acuerdo o totalmente de acuerdo en que la educación ayuda a impulsar el cambio en la sociedad. 

La inasistencia y llegada tarde de los estudiantes a clases son problemas frecuentes en educación secundaria y terciaria. El embarazo adolescente y la violencia entre estudiantes son además problemas frecuentes en educación secundaria.

Trabajo

La mayoría de jóvenes que trabajan se dedican a actividades informales, inestables y de poco desarrollo personal o laboral.

Es más probable que los hombres jóvenes estén realizando una actividad laboral remunerada a diferencia de las mujeres (55% y 32% respectivamente), mientras que la proporción de mujeres dedicadas a actividades del hogar es significativamente más alta que la de los hombres (19% y 1% respectivamente).

En general, e independiente del sexo o de si viven en una zona urbana o rural, los jóvenes consideran que es importante tener un empleo que dé oportunidades de desarrollo profesional y que el esfuerzo propio es fundamental para tener una vida mejor. Entretanto, una baja proporción de jóvenes cree que en Colombia existen múltiples y variadas oportunidades de empleo.

“NiNis”

El 15% de los jóvenes encuestados están en condición de Ninis, es decir, ni estudian ni trabajan. Esta condición es más grave a para los jóvenes mayores de edad: mientras que el 11% de los jóvenes de 14 a 18 años dicen no estar estudiando ni trabajando, el 28% de los mayores de 18 años se encuentran en esta condición. 

Uso del tiempo libre

Las actividades más comunes durante el tiempo libre, tanto en zonas urbanas como rurales, son ver televisión, videos o películas (91%) y escuchar música (88%). En contraste, un poco más de la mitad de los jóvenes reportan realizar actividad física (55%). 

Menos del 60% de los jóvenes reportan actividades que impliquen relacionarse directamente con otros (como pasar tiempo con los amigos o familiares). 

Al analizar las diferencias en el uso de tiempo libre entre jóvenes de zonas urbanas y rurales, encontramos que en zonas urbanas leen más y asisten a más eventos artísticos o culturales, mientras que en zonas rurales se dedican más a actividades religiosas o a descansar. 

Violencia y salud mental

Un 38% de los jóvenes encuestados reportan haber sido víctimas de un acto de delincuencia común (como robos o atracos) en algún momento en su vida. Este porcentaje es mucho más alto para los jóvenes en contextos urbanos (43%), en comparación con sus pares en regiones rurales (22%).

Los jóvenes reportan que un 61% de sus amigos y un 57% de sus familiares han sido víctimas directas de un acto de delincuencia como un robo o un atraco alguna vez en su vida.

Los resultados indican que esta exposición a la violencia, bien sea de manera directa o indirecta, genera una carga adicional para los jóvenes. Las mujeres y los más pobres muestran índices más elevados de síntomas asociados con trastornos emocionales tales como la ansiedad, la depresión y la percepción de estrés. 

Los cuatro problemas más frecuentes de los jóvenes en su barrio o vereda son el embarazo adolescente (39% en jóvenes de zonas urbanas y 49% en zona rural), el consumo excesivo de alcohol (44% en urbano y 46% en rural) y sustancias psicoactivas (38% en urbano y 33% en rural) y la inseguridad (27% en urbano y 16% en rural).

Resiliencia

Los niveles de resiliencia de los jóvenes colombianos varían con respecto al nivel de bienestar. Mientras que solo el 31% de los jóvenes más pobres reportan tener una resiliencia alta o muy alta, el 55% de los jóvenes más ricos reporta esos niveles de resiliencia. 

También existen diferencias importantes asociadas al lugar en el que se vive. Mientras que el 42% de los jóvenes de las zonas urbanas reporta una resiliencia alta o muy alta, en las zonas rurales esta proporción alcanza el 33%. Sin embargo, los jóvenes que viven lejos de las grandes ciudades tienen niveles de resiliencia más altos que los de los jóvenes de municipios cercanos a las grandes ciudades, y parecidos a los de los jóvenes de las grandes ciudades.

Sueños y expectativas

A pesar de las grandes diferencias que hay entre los jóvenes en Colombia, ellos tienen varios sueños en común: la ilusión de estudiar, de poder apoyar a su familia actual o conformar una nueva familia y obtener una casa propia.

Para cumplir estos sueños, los jóvenes identifican que las principales barreras son la falta de dinero, que les impide cubrir sus necesidades básicas, la falta de oportunidades para trabajar y estudiar, y los embarazos a temprana edad. Este último parece ser identificado como un problema únicamente para las mujeres porque, aun cuando los hombres lo mencionan como una dificultad para la juventud, ellos no lo identifican como propio.

Asimismo, un 81% de los jóvenes colombianos ve con gran preocupación no poder darle una educación de calidad a sus hijos, y un 77% no poder cumplir sus sueños y aspiraciones.

Pero a pesar de todo esto, los jóvenes parecen ser optimistas: más del 80% cree que podrá desarrollar su vida de manera independiente de sus padres (88%), tendrá más oportunidades para expresarse (87%) y será más feliz de lo que es hoy (80%).   

Aún más, el 61% de los jóvenes cree que su generación será capaz de hacer que Colombia se vuelva un mejor país.

 

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